Radiografía del Gabinete de Funcionarios Chiapanecos vía: @GabyCoutino

Por Gabriela Coutiño
En Chiapas las elecciones del 2015 son ya historia, lo que vino después fue un caudal de protestas municipales que poco a poco se han ido atendiendo. Las más expresivas fueron la del municipio de San Juan Chamula y la de Tuxtla Gutiérrez, que paulatinamente el encargado de la política interna ha ido resolviendo construyendo acuerdos políticos del talante de lo confesable y lo inconfesable.

 En Chamula, la ira inicial de los habitantes  de este pueblo originario ha ido disminuyendo, seguramente porque se resolvieron a favor de los inconformes los expedientes penales abiertos y también porque la nueva administración local les dio cabida presupuestaria.

En Tuxtla Gutiérrez la indignación social ha ido tomando otros cauces, sobre todo en aspectos de vigilancia civil de las nuevas autoridades y ya en el inevitable camino de la construcción de ciudadanía.

Hoy en día los conflictos electorales se piensa están focalizados en Oxchuc, con una pareja que desde hace años detenta el poder de manera cerrada. En Tapilula con una elección extraordinaria en puerta, en Tapachula con acusaciones de mega endeudamiento del Ayuntamiento y falta de recursos para la operatividad.

El otro foco rojo lo representan las marchas y demandas magisteriales en contra de la reforma educativa. Pero se aduce que dicha inconformidad es de corte federal y su solución o estancamiento, dependerá de las medidas que la federación adopta contra el magisterio disidente.

En ese sentido, los problemas coyunturales se han ido resolviéndose uno por uno.

Pero persisten -y con más fuerza que nunca- los que tienen que ser atacados de raíz; los llamados asuntos “de siempre”:

La falta de empleo, los problemas sociales como los bloqueos carreteros por inconformidades comunitarias por omisiones en las obras o por desatenciones de las autoridades locales, el secreto a voces que habla de la corrupción galopante incrustada en los tres niveles de gobierno y la falta de efectividad en la ejecución de las acciones de gobierno y las políticas públicas.

 En un país democrático como el nuestro, siempre se busca que existan equilibrios políticos que amortigüen el peso y el control político que se deposita en una sola persona.

Ese equilibrio político lo otorga -o debe otorgar- el gabinete de gobierno. Otra tarea que puede encontrársele al gabinete es que sirve como parapeto del titular del ejecutivo, es decir, está para resolverle problemas, y por otro lado, también sirve para equilibrar fuerzas dentro del grupo gobernante porque se reparten funciones, responsabilidades y también intereses.

La existencia pues, de una responsabilidad compartida entre el líder de un gobierno y los titulares de su gabinete.

Pero en Chiapas, ya son dos sexenios en donde el gabinete tiene cualquier característica, menos las cuatro necesarias que requieren los tiempos actuales: la experiencia, el talento, el conocimiento de la función pública y la honradez en la vida pública.

 Más que ser víctimas de un cambio generacional que se refleja en la composición del grupo político que nos gobierna, los chiapanecos sufrimos a un gabinete que -además de frívolo por contagio de sus líderes– es ignorante en los temas de políticas, responde a intereses personales, sigue en campaña y la promoción política en plena mitad de sexenio y por si fuera poco, no se les conoce ningún resultado tangible.

Inclusive las particularidades no deseadas del gabinete actual se pueden clasificar en varias características que son visibles y que le restan lo que ahora necesitan con urgencia, legitimidad:

 

Vacíos institucionales

Se dice, se comenta que muchos políticos chiapanecos se están enriqueciendo a costa del erario. Para muestra está el texto aparecido en las páginas de este mismo diario electrónico, sobre las obras y las constructoras atribuidas a dos miembros del círculo cercano del ejecutivo estatal, en un resorte sensible de la economía chiapaneca como lo es la industria de la construcciónhttp://goo.gl/19Tt0D

¿Dónde están los órganos fiscalizadores y de control?

A este desaseo se le suma las numerosas dependencias acéfalas, inclusive desde antes de la jornada electoral de este 2015.
Por ejemplo la Secretaría de Desarrollo de la Frontera Sur, la Secretaría del Trabajo, la Secretaría de Desarrollo y Participación Social, la Secretaría para el Desarrollo y Empoderamiento de las Mujeres y la Secretaría de Pesca.

Todas estas dependencias encargadas de aplicar políticas públicas sobre temas en donde en Chiapas hay carencias. Sin titular no hay compromiso de solución -ni siquiera de atención- de estos asuntos.

Este vacío institucional es un caso para el libro de Récord Guinness porque tal vez no haya existido un caso similar anterior a este escenario.

Los que nadan de “a muertito”

Hay varios miembros del gabinete que ni se ven ni se oyen, pero como cobran.

Juan Oscar Trinidad Palacios el Ombudsman del estado; tiene un sueldo estratosférico comparado con su similar del Distrito Federal y del estado de Nuevo León, los dos estados más desarrollados económicamente del país. Francamente es una grosería que el Defensor del Pueblo de la entidad más pobre sea quien tenga mejores percepciones laborales y eso además sin contar que no tiene acreditada ninguna experiencia en el ramo de la protección de los derechos humanoshttp://goo.gl/D9aIUo

Otro caso surrealista es el del Secretario de Economía, Ovidio Cortazar Ramos, tránsfuga del panismo chiapaneco, se cuela al gabinete estatal como miembro del equipo de transición de este gobierno y se comenta que en numerosas ocasiones, se le ha cuestionado su falta de resultados en frente de la Secretaría de su responsabilidad.

El mundo se mueve hacia las nuevas tecnologías y aquellas regiones que no promuevan su uso y no fomenten la innovación entre sus recursos humanos para potencializar el capital humano con el que cuentan, estarán condenados a seguir en la cola del desarrollo.

Pero en Chiapas, la secretaría de Economía no erogó ningún tipo de recursos para impulsar este sector. Seguramente lo que faltó fue la búsqueda de fuentes de financiamiento y esa es una tarea que es responsabilidad de cada responsable de las entidades públicas.

Figura1Pero eso sí, la dependencia pagó bien a sus proveedores, 58 millones de pesos en el 2013 y más de 49 millones en el 2014.
Figura4 Figura3Otro caso es el de Andrés Carballo Bustamante, ex presidente municipal en dos ocasiones de Pichucalco, quien a su llegada al Instituto Estatal del Agua dio posesión como funcionarios del Instituto a siete personas originarias de su municipio, seguramente para pago de facturas políticas locales.

Figura5Figura6

Además el Instituto, tiene como clasificada como reservada y confidencial para evitar “conflictos sociales y políticos”, la información sobre estudios de la calidad del agua que se realizaron a San Cristóbal de las Casas en el 2010 y el 2011. Pero comenta que Coca Cola FEMSA en San Cristóbal cuenta con permiso de utilización del agua.
Figura7En el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, CONECULTA a cargo de otro panista, Juan Carlos Cal y Mayor Franco, los problemas están a la orden del día con una auditoría en curso sobre los festivales Cervantino Barroco, Matías de Córdova y Enoch Cancino Casahonda de los años 2012, 2013 y 2014.

Figura8Figura9

Se puede clasificar en esta categoría a Rutilio Escandón Cadenas, Doctor en Derecho y víctima hace algunos años de un escarnio a nivel nacional cuando por televisión le preguntan el número de artículos que contiene la Constitución Nacional y no se supo la respuesta; Con todo y su ignorancia, el hoy Magistrado Presidente del Poder Judicial de Chiapas tiene un sueldo mensual: Total Percepción: 249 mil pesos y líquido: 171 pesos, y todo para que no desperdicie oportunidad de salir en cualquier revista de cualquier tipo promocionando su imagen y para que también tres magistrados le hayan ganado al tribunal estatal sendos amparos y disfruten su reinstalación.

Nino V. García Escobedo a cargo del Instituto para el Desarrollo del Turismo Aéreo es señalado en diversas denuncias como un director que nunca acude a trabajar y únicamente se dedica a los negocios. Haciendo honor al nombre y las atribuciones de este instituto, Nino realiza “turismo aéreo” con cargo al erario público.

Otro caso es el de Luis Enrique Aguilar Márquez a cargo del Instituto de Energías Renovables, quien desde el 2012 está al frente de este instituto, del que no se tiene conocimiento de acciones relevantes.

Los sobrevivientes del sabinismo

Hay también miembros del gabinete legal y ampliado que se cuecen aparte.

¿Porque tres años después del último cambio de gobierno, todavía siguen incrustados en la nómina y además sin ningún resultado concreto en sus gestiones?. Son también una especie de nadadores de “a muertito” pero la diferencia es que son transexenales.

El que se lleva las palmas es el Secretario General de la UNACH, Hugo Armando Aguilar Aguilar, quien va por su tercer periodo consecutivo en el cargo. Comparte el poder de decisiones universitarias con el Rector Carlos Eugenio Ruiz Hernández, como lo hizo anteriormente con Jaime Valls Esponda y más atrás con René Estrada Arévalo.

El sábado pasado el Secretario General de la UNACH organizó una fiesta en la Palapa de la Feria Chiapas con motivo de su onomástico a donde acudieron 900 invitados que comieron y bebieron ¿a expensas de su sueldo de profesor? Esto en un panorama negro para la universidad, que pasa por la peor época financiera de su historia, iniciada precisamente en el sabinismo.

Los sabinistas están incrustados en todos los niveles de la administración pública. Ya sea en el primer o el segundo nivel, pero han sobrevivido, generalmente apoyados por los propios miembros del círculo cercano al titular del ejecutivo estatal.

Tal es el caso de Navor Ballinas González, Rector de la Universidad Politécnica, el cual sin conocérsele carrera académica se ha sostenido en la rectoría de esta institución en donde tiene asignado un vehículo con diez mil pesos de gasolina mensuales y ha gastado cantidades estratosféricas en boletos de avión.
Figura10

Otros sabinistas son Luis Bernardo Thomas Gutu, Director General de Promotora de Vivienda Chiapas. ex diputado local panista y acusado de que en esta dependencia tiene incrustados en la nómina a amigos y familiares.

Mario Antonio González Puón a cargo de la Dirección General del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Chiapas quien tenía el deseo de ser alcalde de Huixtla y no tuvo éxito, lo curioso del caso es que a pesar de estar sin pena ni gloria en el Cocytech, después de su aventura electoral ha regresado a esa institución educativa.

José Ángel del Valle Molina está al frente del desconocido proyecto del Parque Agroindustrial para el Desarrollo Regional Sur-Sureste, también es otro caso de ex sabinista y oscurantismo administrativo, ha sido ex secretario del campo y no se conoce que hace en el Parque Agroindustrial.

Alfredo Machorro Fernández es el Director de Talleres Gráficos del Estado desde la administración sabinista y al igual que sus demás compañeros sabinistas no hay visos de que se aleje del presupuesto estatal.

La lista de Sabinistas incrustados en la administración pública estatal es larguísima y es inexplicable que todavía muchos de ellos sigan dentro del gabinete legal o ampliado, a menos que sigan en sus puestos como pago de facturas políticas, o simplemente a la burbuja del gobernador Velasco Coello no le interese la administración pública y se sientan más cómodos en la campaña política permanente, o las dos cosas.

Los consentidos

Dichos, rumores, afirmaciones juramentadas y todo tipo de comentarios se asoman entre la clase política chiapaneca sobre los niveles de corrupción y de desaseo en la administración pública estatal.

El último caso es el de Juan Pablo Montes de Oca Avendaño y de su tocayo Juan Pablo Orantes Coello en la Secretaría de Infraestructura y documentado por el periodista Isaín Mandujano, corresponsal del semanario PROCESO.

De este último se comenta que hace algunos días organizó una fiesta en donde tiró la casa por la ventana. La fiesta fue realizada por un motivo bastante extraño, frívolo pero comprensible: festejaba la generación de sus primeros 500 millones de pesos al amparo del poder.

En resumidas cuentas, el gabinete chiapaneco ya no tiene -o debería- tener futuro político; a cerca de la mitad de esta administración estatal es necesario recomponer su estructura.

Pero la experiencia reciente de varias dependencias acéfalas no dan buenas perspectivas que este sea el camino que el ejecutivo estatal tenga que seguir.

El peligro es que todos -hasta los sabinistas- terminen nadando de “a muertito” hasta el final del sexenio.

La caballada está flaca y no tiene como crecer. Del gabinete no saldrá el futuro gobernador de seis años y seguramente por ello no interesa su reingeniería.

A quienes se les puede ver peleando por la gubernatura en unos años más, lo único en donde están cómodos y les interesa es la campaña permanente.

Sostener ese ritmo requiere publicidad y la publicidad requiere dinero, este de algún lado tiene que salir y no hay más que de dos alternativas, de las alcaldías y de las dependencias de gobierno. Ahí está el meollo del asunto de cómo se sostienen en sus puestos los sabinistas, los que nadan de “a muertito” y esta es la fórmula que permitirá que en el futuro aparezcan nuevos “consentidos”.

Facebook comentarios